El bel canto más trágico
Entrevista con Luis Carlos Aljure
El Malpensante habló con Luis Carlos Aljure, historiador musical y periodista, sobre una de las óperas más exitosas del compositor Umberto Giordano, Andrea Chénier, que se presentará en varios teatros de Cine Colombia bajo el libreto de Luigi Illica. Aljure aborda aquí temas como la sensibilidad del público colombiano frente a este tipo de espectáculos y la literatura como inspiración para la ópera.
POR Valentina Guzmán
Luis Carlos Aljure, junto a un equipo amplio de profesionales, es el encargado de que las presentaciones en vivo que se hacen desde el Metropolitan Opera House, en Nueva York, sean emitidas de forma casi perfecta, vía satélite, en las salas de Cine Colombia en Bogotá, Cali y Medellín, todo en simultáneo.
Es historiador musical y periodista, y es quien escribe los programas de mano (un tipo de introducción para que la gente tenga una puerta de entrada al espectáculo) sobre las óperas que se proyectarán en los teatros de Cine Colombia. Además, dos días antes de la función, Luis Carlos modera una reunión virtual sobre la función que se verá el sábado siguiente.
Es un apasionado del bel canto. Cuando le pregunté por Andrea Chénier, la ópera del compositor italiano Umberto Giordano que será transmitida este sábado 13 de diciembre en las salas de Cine Colombia, empezó dándome un contexto histórico para ubicarme en el espacio-tiempo de la obra y luego siguió con un resumen bastante detallado de la historia.
En ese momento recordé la escena de una película que mi mamá, apasionada del cine, me invitó a ver un día: Filadelfia, la historia de un abogado que es despedido de su bufete porque es portador de VIH, y Andrew Beckett (el protagonista) decide demandar a la empresa. La escena que vino a mi mente mientras hablaba con Luis Carlos es la del momento en que el abogado de Beckett está repasando el testimonio que Andrew (interpretado por Tom Hanks) dará en el juicio. De fondo empieza a oírse a María Callas interpretando “La mamma morta”, un aria de Andrea Chénier. Andrew se levanta de la silla y se deja llevar por la música, así como Aljure lo hace al hablarme de una de las obras más exitosas de Giordano. Su pasión también es notoria al conversar sobre la relación de esta ópera con la literatura, sobre los intérpretes que la hacen única y sobre la oportunidad de la ampliación de este tipo de espectáculos a todos los públicos.
EM: En los últimos años, ¿cómo ha cambiado la forma en que el público colombiano recibe la ópera? ¿Qué permanece intacto y qué nuevas dinámicas o intereses ha visto surgir en estas audiencias?
LCA: Yo he percibido que, por ejemplo, hay gente aquí en Colombia que ya tiene la costumbre de ir a la ópera: le hace falta la sesión del sábado y la espera. Por eso compran las boletas con anticipación.
Incluso, actualmente, algunos han organizado grupos en torno a las obras. Son personas que, además de ir a la sala a ver la transmisión en directo, hacen tertulias, encuentros y reuniones donde conversan sobre ciertas óperas. Todo este clima sin duda ayuda a que se hable de ópera y a que el repertorio se acerque mucho más al público, porque aún muchos lo ven como algo muy distante e incluso muy difícil.
De cualquier forma, la programación de Cine Colombia ha servido para familiarizar poco a poco a un grupo mayor de personas y para que se acerquen al mundo de la ópera. De hecho, hay unas transmisiones que no son en directo, son en diferido, que se llaman el “Ciclo de verano” y normalmente se escogen cuatro títulos. Ahí se amplía el público, porque las obras se proyectan en ciudades como Bucaramanga, Pereira, Chía, Barranquilla, Cartagena y Manizales.
Otro factor que ha ayudado es que todas las transmisiones, sin excepción, tienen subtítulos en español. Es una cuestión pedagógica muy importante, porque a la gente le puede dar miedo ir a un espectáculo de estos y no entender nada, sobre todo cuando los artistas cantan en italiano, francés o alemán.
EM: Hablemos ahora de la ópera que próximamente se transmitirá, Andrea Chénier, que ocurre durante la Revolución francesa. Cuénteme un poco más sobre lo que veremos este sábado 13 de diciembre.
LCA: Esta es una ópera, sí, que ocurre en el marco histórico de la Revolución francesa. Sin embargo, siempre hay que tener en cuenta que muchas veces, aunque el contexto esté allí presente, la intención de la ópera no siempre será la de ser fiel a la historia. Hay personajes y menciones a lugares que claramente nos ubican en esa época y en ese tiempo, pero los hechos propios y en detalle que se relatan no son históricos, son una ficción, aunque incluyan el personaje histórico de Andrea Chénier.
La historia de la ópera es un triángulo amoroso entre tres personajes inmersos en todas estas inclemencias y dificultades que suponía el régimen del terror en Francia. Andrea Chénier es un poeta que se enamora de una mujer noble que se llama Maddalena di Coigny. Y el tercer personaje es un antiguo criado y empleado de la familia noble de Maddalena que la vio crecer y que ha estado enamorado de ella toda la vida; es su amor platónico.
EM: ¿Qué relaciones encuentra entre la literatura y esta ópera en específico?
LCA: Diría que la relación empieza con el propio Andrea Chénier, un personaje histórico, un poeta que existió y que murió en la guillotina. Andrea es muy querido y apreciado en Francia porque algunos lo consideran la primera persona que se asomó al romanticismo en ese país con una poesía cargada de emociones y de intensidad. Fue un poeta que murió apenas de 31 años que simpatizaba con la revolución.
Otra cosa de contexto que vale la pena contar es que la ópera pertenece a una corriente que se conoce como verismo y que podríamos asemejar al realismo, solo que llevado al extremo. La palabra “verismo” viene del italiano “vero”, que en español quiere decir “verdadero”.
Los precursores de esta corriente estaban reaccionando contra las historias un poco menos directas y más elusivas del romanticismo. El verismo se caracteriza por tener unas historias que cuentan las dificultades, penurias y miserias de las personas en su vida cotidiana. Quieren demostrar una realidad mucho más cruda y palpable.
Entonces ahí hay otro motivo en el que claramente se relaciona esta ópera con la literatura, porque esa es una corriente que, en última instancia, se inspira en una corriente literaria, que es la corriente del realismo.
EM: ¿Quiénes son los intérpretes de cada personaje en la ópera?
LCA: La pareja de cantantes es muy conocida en el mundo de la ópera. Andrea Chénier es interpretado por un tenor polaco muy importante, Piotr Beczała, y la soprano búlgara Sonya Yoncehva interpreta a Madelena
Ya esa misma pareja tuvo mucho éxito al cantar en otra ópera del compositor Umberto Giordano, Fedora. Ese título se cantó en una de las temporadas anteriores y esta pareja tuvo muchos elogios por su interpretación.
EM: ¿Cuál es la invitación a nuestros lectores de El Malpensante?
LCA: La idea es que puedan asistir este sábado 13 de diciembre a ver Andrea Chénier, una obra que en el mundo de la ópera italiana es muy relevante. De hecho, es la más conocida y apreciada de este autor. Tiene grandes momentos de pasión, y eso, más el contexto histórico que tiene, la hace una ópera muy atractiva y de emociones a flor de piel, intensas y muchas veces desatadas.
ACERCA DEL AUTOR
Pasante de comunicaciones de El Malpensante. Comunicadora social y periodista de la Universidad Jorge Tadeo Lozano.